lunes, 4 de marzo de 2013

La educación empieza en casa

Llevo un montón queriendo escribir este post, precisamente desde de que se emitiera el programa de Jordi Évole, Salvados, sobre el sistema educativo en España.

Pensé que había perdido el momento, ya que ha pasado casi un mes, pero viendo que los problemas que sigue sufriendo la educación aquí, sobre todo en mi querida provincia adoptiva (Madrid), veo que lo que pensé en el momento del programa se sigue aplicando.

Durante el programa, una mamá española lamentaba el hecho de que al pedir permiso en el trabajo para ir a una reunión de padres, se le miraba mal. El excelente Jordi Évole luego nos llevó a Finlandia, donde la educación es pública y de calidad. Se respeta al profesor, y un padre que no asiste a las reuniones del colegio está casi mal visto y un jefe que no se lo permite, una cosa muy rara.

Total, me puse a pensar que realmente el problema no es que a esta señora le dé reparo pedir a su jefe poder salir antes del curro para poder ir a la reunión de su hijo. Aunque es un problema.

El problema, realmente, empieza mucho antes. Es decir, ¿cómo no nos va a dar reparo pedir a nuestros jefes ir a la reunión del colegio de nuestro hijo si desde muy al principio el mundo laboral muchas veces no nos respeta como madres y padres?

Algunas tenemos suerte, de tener jefes comprensivos, o de ser nuestras propias jefes como yo (¡aunque eso tiene una serie diferente de retos!), pero lo que quiero decir aquí es que, en España, mientras la baja siga durando solo 16 semanas, no se respeta a la maternidad desde la raíz, entonces todo lo demás siempre será una lucha.

Ya he hablado antes del silencio respecto a la corta baja maternal en España, y como seguimos en crisis, pues se supone que no nos podemos quejar (ni de bajas cortas, ni sobres llenos, ni reformas destructivas...#mecanso).

Pero señores, hasta que le parezca mal a nuestros gobiernos, del color que sean, que con cuatro o cinco meses hay que dejar a nuestros peques y muchas de nosotras, estar fuera de casa cerca de 12 horas al día, se está construyendo el camino hacia ese reparo que siente esa madre al pedir salir pronto del trabajo para ir a la reunión del colegio de su hijo unos años más tarde.

Nadie dice que ser padres es fácil, y tampoco está pidiendo nadie que el estado se responsabilice de nuestra decisión de tener hijos - de hecho, creo que creando la cultura donde la paternidad no es prioritario sino algo que va después de muchas cosas como el trabajo, el estado se carga un peso innecesario, de tener que poner o subvencionar servicios para cuidar a bebés muy pequeños durante muchas horas que si estuvieran bajo los cuidados de sus madres o padres un poquito más sería otra situación.

No, yo creo que lo que pedimos (o por lo menos, lo pido yo para todos) es la comprensión y más bien el apoyo de la sociedad en general, y sobre todo del mundo laboral, para estar con nuestros pequeños al principio, sentando las bases que luego les llevará a ser mejores ciudadanos.

Creo que es revelador que mis amigas británicas todas tienen ganas de volver al trabajo después de estar con sus hijos 1 año, pero de mis amigas que viven aquí, ninguna estaba deseando regresar a la ofi después de 4 o 5 meses. Interesante...




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